Maceración, episodio final

 Hoy hemos estado colando los líquidos de maceración y terminando nuestros macerados.

Alcohol de romero

    Durante la maceración se removió el frasco para que las burbujas de aire almacenadas y producidas salieran y no estropearan el extracto. La prueba de que salió bien es que el líquido es de un verde intenso y puro. Para que salga bién, es importante que las hojas de romero no toquen la superficie y no les de elk aire y que la maceración se haga a oscuras.

    Algunos alumnos se llevaron botes de alcohol de romero a casa. La rosmarinicina que se extrae por decantación es muy útil para quitar el dolor de contracturas musculares y promover la irrigación sanguínea, se usa sobre la piel sin heridas, con un masaje en la zona.


Aceite de guindillas

    La capsaicina, responsable de la sensación táctil del picante (no es un sabor), es una sustancia apolar que se disuelve en lípidos, por eso usamos aceite de oliva para su extracción mediante maceración durante tres semanas. Lo hicimos con guindillas secas de matas que tenemos en el huerto. Algunos alumnos se llevaron botes de aceite de guindillas para ensalada a casa. 

Licor de fresa

    Maceramos fresas del huerto en aguardiente. Después de tres semanas, el alcohol recoge los aromas de la fresa y se cuela. Posteriormente lo mezclamos con agua y azúcar. Es un proceso muy usado en la industria licorera en Extremadura (Almendralejo) y es importante conocerlo, sin embargo, al ser una bebida alcohólica, los alumnos no se llevarán muestras, que probarán los profesores fuera del centro.

Licor de limón (limonchelo)

   Maceramos cáscara de limones del instituto sin la parte blanca en aguardiente. Después de tres semanas, el alcohol recoge los aromas de la cáscara y se cuela. Posteriormente lo mezclamos con agua y azúcar. Al ser una bebida alcohólica, los alumnos no se llevarán muestras, ni lo probarán.




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